Mis primeras ojeras
son tuyas.
Mis días sin límite
de tiempo.
Mi cuerpo desvelado cada mañana.
Mi libro favorito
en la estantería.
Mis batallas con
victorias sin celebrar.
Mis intentos de
poemas.
Mi apetito de un
pasado que aún no termina.
Todos mis futuros
sin ti.
Todos mis objetos
perdidos,
los que encontré,
los que olvidé.
Todo eso también es
tuyo.
Mis entrecortadas ganas
de seguir.
Mis bolsillos en
banca rota.
Mis intentos de
fumarme tus sabores sin estrenar.
Mi expectativa de
un día sin recordarte.
Mi herida después de ti.
El peso de todos tus ayeres.
El peso de todos tus ayeres.
Todo eso me lo
quedo yo.
Apúntalo en la
libreta
de las cosas resueltas.
