¿Recuerdas
cuando eras niño y te emocionabas con los juguetes y los dulces detrás del
escaparate, con el regalo esperado en los cumpleaños, con la idea de ver una
peli de Disney, con aquello que sentías cuando estabas a punto de ver a tu
madre después de un largo tiempo o en los momentos difíciles; o, simplemente, esa sensación inexplicable en
las cosas más sencillas y que sucedían sin esperártelo? ¿Lo recuerdas?
Me pasa
cada vez que te veo.
