viernes, 28 de agosto de 2020

A pesar de los años

 


Ya no seremos los mismos después de nosotros,
cada beso, cada herida nueva,
cada recuerdo que venga
tendrá un sabor distinto.
Seremos más viejos y menos libres
y nuestras calles ya no harán esquina.
 
En el tiempo caminará nuestro recuerdo
sin que escueza el pasado
y aquel verano en nuestras fotos
habrá cambiado de estación.
Seguirán resonando el algún bar
aquellos poemas que escribí para ti,
pero ya no abrirán más puertas
serán otoños en la memoria.
 
Tocaremos nuestras llagas cada viernes solitario
y nos dolerá no haber creído
que el amor es suficiente,
las canciones de amor no nos punzarán el corazón
y en el teléfono no habrá más que intentos.
Nos reconciliaremos con el amor propio
y seremos mejores amantes,
tropezaremos con amores efímeros,
nos desenamoraremos de otros cuerpos
y apenas tendremos tiempo de pensar en nosotros.
 
Y, a pesar de todo,
si volviéramos a vernos nos reconoceríamos.
 
Volvería el tornado en las entrañas
y ese cosquilleo en el corazón
por añorar aquello que nunca fuimos.
Recordaremos lo que hizo el amor con nosotros,
recordará el amor lo que hicimos con él.
 
Pero no será igual,
seguiremos encontrando nuevas desventuras
entre las faldas de un futuro inexorable,
habrán cerrado todas las heridas 
dejó el olvido.
 
Todo después de nosotros:
las calles solitarias a la vuelta de casa,
la música que aliviana la noche,
los años como trenes solitarios,
nuevos cuerpos moldeando el colchón,
el dolor del pasado viendo a través de la ventana,
la impotencia, la vida que sigue,
nada será igual…
 
a pesar de los años.