La
forma de tu ausencia,
ese
nosequé en las entrañas
al
recordar nuestra última charla,
la
resignación a la que no me acostumbro
por
miedo a dejar de sentirte.
A esto
le temo.
Al
paso lento del tiempo,
a la
marcha irremediable hacia adelante
mientras
miro de reojo al pasado
y
tener que volver una y otra
y otra vez hacia ti.
y otra vez hacia ti.

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