Voy
midiendo la distancia que hay
entre
tu hogar y el mío,
entre
tu cuerpo y mis ganas.
¿qué
tan lejos podría estar?
ni
los años, las heridas
o
los ayeres estirados hasta romperse
podrían
decírmelo.
¿Por
qué pensar en los kilómetros
si
la distancia está en otras formas?
Caminar
se ha vuelto pesado
si
es para buscarte
voy
a ti pero no veo el horizonte
me
tiembla el recuerdo en el pecho
y
es tan intenso como intentar olvidarte
y
es triste pensar en ello,
porque
el camino es largo
y
no sé si voy a encontrarte
cuando
llegue.
¿Iba
a perder el tiempo
sólo
por volver a ver tu sonrisa
una
y otra vez
y
sentir ese vértigo interminable
mientras
me miras a los ojos?
Mientras, hago la maleta:
dos fotos, treinta poemas,
el doble de mis miedos
y la fe inquebrantable de hallarte
siguiendo las huellas de tus últimos fracasos.
Mientras, hago la maleta:
dos fotos, treinta poemas,
el doble de mis miedos
y la fe inquebrantable de hallarte
siguiendo las huellas de tus últimos fracasos.
Una cosa es segura:
no hay distancia
no hay distancia
entre
tú y yo sólo hay
un
intento de diferencia.

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