Ya comprendí que no es la tarde, ni mi hogar. No es el café, ni los conciertos; no es el día ni la noche, ni siquiera un simple apretón de manos en algún cine de la ciudad. No es el lugar donde me encuentre. Eres tú en mi memoria. Eres un fantasma que pasea en mi cabeza, de omnipresencia a gran escala. Ya comprendí que no importa que el reloj gire o no, ni que el día llegue o se vaya entre intentos para no pensarte, o al menos pensarte un poco menos, no es eso. pues haga lo que haga, son las ganas vanas que tengo de no olvidarte, de los miedos que me han nacido con la idea de no poder recordarte aunque lo desee, las que te devuelven a mí. Ya comprendí, que no importa si es la vida la que me recuerda que existes, pues no hay un lugar de descanso en el que no se sienta el peso de tus ayeres.
miércoles, 30 de julio de 2014
Mi fantasma favorito es de carne y hueso
Ya comprendí que no es la tarde, ni mi hogar. No es el café, ni los conciertos; no es el día ni la noche, ni siquiera un simple apretón de manos en algún cine de la ciudad. No es el lugar donde me encuentre. Eres tú en mi memoria. Eres un fantasma que pasea en mi cabeza, de omnipresencia a gran escala. Ya comprendí que no importa que el reloj gire o no, ni que el día llegue o se vaya entre intentos para no pensarte, o al menos pensarte un poco menos, no es eso. pues haga lo que haga, son las ganas vanas que tengo de no olvidarte, de los miedos que me han nacido con la idea de no poder recordarte aunque lo desee, las que te devuelven a mí. Ya comprendí, que no importa si es la vida la que me recuerda que existes, pues no hay un lugar de descanso en el que no se sienta el peso de tus ayeres.
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