viernes, 15 de mayo de 2015

Voy a canjear tus recuerdos por poesía

Pero ya no era ayer sino mañana.
Joaquín Sabina

Para los que escribimos
perder a alguien no es perderle del todo,
siempre deja ardor en la retina.
Tú te quedaste en mis dedos
buscando como dice Elvira Sastre
que la poesía no te olvide nunca.

poesía,
qué palabra tan trillada.
Y sin embargo es eso el meollo de tus acciones,
una guerra en mis entrañas,
un pinchazo al corazón de la soledad.

Todo esto puede ser un karma,
un teatro en donde se ha acabado la función,
donde se baja el telón y tú y yo
nos desmaquillamos poco a poco
sin mirarnos a los ojos,
para luego partir por calles diferentes.
Pero esta vez ya no te seguiré,
te miraré ser mi próximo pasado.

Hueles a esperanza
pero te reduces a incertidumbre,
tu espalda está llena de ayer,
 de flores secas que cuentan que abandonaste 
un cuerpo húmedo.
Y en mi espalda ese ayer es mi presente.

No sabría decir si volverás, 
si será de la misma forma que la primera vez,
o si doblarás por la esquina donde se regresa agotado,
sin recuerdos,
mirando hacia el futuro sin la compasión absurda 
a olvidarlo todo. 

Si traes fuego nuevamente volveré a consumirme,
lo sé bien;
pensaré que algunos incendios nunca se apagan,
que siguen ardiendo tras un recuerdo lleno de vendajes.
Un corazón sabe cuando todo está consumado
o lo contrario.
Las dudas se vuelven utopías,
tan solo quimeras intrascendentes. 

poesía,
poesía,
poesía.
¡Qué palabra tan violenta!
Y no lo he perdido todo
te lo prometo,
he ganado mucho en realidad.
He inventado una forma de olvidarte cada día:  
de vez en cuando
voy a canjear tus recuerdos por poesía.

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